¿Estirar o no estirar?

¿Deberías hacerlo antes o después del ejercicio? ¿Previene o cura las lesiones? El estiramiento es siempre un tema candente. Sin embargo, si bien es eficaz para mejorar la flexibilidad, se cuestiona su utilidad para reducir el dolor.

El dolor de espalda es una de las condiciones de salud más prevalentes en nuestra sociedad. Hasta el 80 por ciento de la población puede padecerla al menos una vez en la vida. Muchos pacientes no mejoran después del tratamiento. ¿Qué hace que los tratamientos funcionen o no? Responder a esta pregunta podría mejorar la calidad de vida de millones de personas.

Los profesionales de la salud, incluidos los fisioterapeutas, a menudo prescribimos ejercicios como estiramientos para reducir el dolor. Durante mucho tiempo se ha aceptado que el estiramiento proporciona alivio del dolor al aumentar el rango de movimiento y disminuir el tono muscular, lo que da la impresión de que hay menos dolor.

Sin embargo, este alivio del dolor percibido rara vez se asocia directamente con la reducción del dolor. De hecho, un estudio reciente mostró que una mayor flexibilidad en realidad estaba asociada con una mayor tolerancia al dolor, que ocurre durante el estiramiento. Es posible que el estiramiento realmente afecte la percepción del dolor al activar las áreas de nuestro sistema nervioso central que modulan el dolor.

Estirar no es una panacea

Los beneficios inmediatos del estiramiento en personas con dolor de espalda podrían explicarse por el hecho de que se estimularon las regiones del cuerpo involucradas en la modulación del dolor. Sin embargo, muchas personas con dolor de espalda crónico se benefician menos de la hipoalgesia que suele inducirse con el ejercicio. Esto podría explicarse por las diferencias en el funcionamiento de las regiones del sistema nervioso central que están involucradas en el control del dolor.

Es posible que los estiramientos de espalda no beneficien a todas las personas que sufren de dolor de espalda. El dolor de espalda intenso que persiste en el tiempo suele ser multifactorial, por lo que puede ser necesario un tratamiento general por parte de un profesional de la salud, como un fisioterapeuta, para reducir o controlar el dolor. ¡El estiramiento es solo una de las herramientas de tratamiento disponibles para mejorar el estado de salud y no es una panacea!

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