La trocanteritis es el nombre que se usa habitualmente para describir el dolor en la cara lateral de la cadera, a la altura del trocánter mayor — el saliente óseo que se nota al palpar la cadera por fuera. Durante mucho tiempo se atribuyó a la inflamación de la bursa trocantérea, de ahí el nombre de bursitis de cadera. La evidencia más reciente apunta a que en la mayoría de los casos el problema no está en la bursa sino en los tendones que se insertan en esa zona — principalmente el glúteo medio y el glúteo menor — lo que ha llevado a hablar de tendinopatía glútea. El tratamiento, sin embargo, comparte muchos elementos.

El dolor es lateral en la cadera, puede irradiarse hacia el muslo, y empeora con la compresión directa — al dormir sobre ese lado, al cruzar las piernas sentado, o al permanecer de pie con el peso cargado en esa cadera. También aparece con la marcha prolongada, subir escaleras o levantarse de una silla. Es más frecuente en mujeres de mediana edad y en corredores.

Por qué aparece y qué lo mantiene

La causa más frecuente es la sobrecarga de los tendones glúteos, que a menudo viene de la mano de una debilidad del glúteo medio — el músculo que estabiliza la pelvis al caminar. Cuando ese músculo no trabaja bien, otros tejidos absorben más carga de la que pueden tolerar. Las alteraciones biomecánicas de la marcha, el exceso de entrenamiento sin progresión adecuada, o simplemente pasar muchas horas con la cadera en una posición que carga el tendón, pueden desencadenar o mantener el problema.

Un factor que perpetúa la trocanteritis es la compresión del tendón. Al cruzar las piernas o al caminar con la cadera en addución exagerada, el tendón se comprime contra el trocánter. Repetir ese gesto mientras el tendón está irritado retrasa la recuperación. Por eso, parte del trabajo en fisioterapia es identificar qué posturas y movimientos están manteniendo la compresión y cambiarlos.

Cómo se trata

En la fase más irritable, el objetivo es reducir la carga sobre el tendón sin inmovilizarlo del todo. Hay que evitar la compresión — nada de cruzar piernas, dormir con una almohada entre las rodillas — y moderar las actividades que provocan dolor sin eliminarlas por completo.

Cuando la irritación baja, entramos en la parte más importante del tratamiento: el fortalecimiento progresivo del glúteo medio. Hay un patrón muy claro en la tendinopatía glútea: los ejercicios que implican compresión del tendón al principio hacen daño — sentadillas profundas, escaleras, zancadas — pero los ejercicios en plano sin compresión se toleran bien. Empezamos por ahí y vamos progresando.

Las ondas de choque pueden ser útiles como complemento cuando el tendón lleva mucho tiempo irritado y la respuesta al ejercicio es lenta. La terapia manual ayuda a mejorar la movilidad de la cadera y a reducir la tensión de la banda iliotibial, que también puede contribuir al problema.

Si llevas semanas con dolor en la cadera lateral que no mejora con reposo, estamos en Calle O’Donnell 30, Retiro, a dos minutos del metro O’Donnell (L9).

Sobre el autor: Juan Crespo Carretero

Fisioterapeuta Responsable: Juan Crespo Carretero
Fisioterapeuta colegiado y titulado con más de 26 años de experiencia clínica. Especializado en el abordaje integral del paciente desde una perspectiva avanzada y basada en la evidencia científica.
Colegiado nº: 2079 (Ilustre Colegio de Fisioterapeutas de Madrid).
Especialidades destacadas:
  • Osteopatía estructural y funcional.
  • Fisioterapia deportiva y ATM.
  • Ecografía y Neuromodulación.

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Sobre nosotros

Nuestra clínica de Fisioterapia Madrid, barrio del Retiro, está diseñada y dirigida exclusivamente por fisioterapeutas titulados, universitarios y colegiados, con amplia experiencia y en constante formación en todas las técnicas y tratamientos, por lo que garantizamos unos resultados excelentes en todas nuestros tratamientos.

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