La tendinitis es, probablemente, la lesión que más preguntas genera en la primera visita. Y casi siempre es la misma: ¿cuánto voy a tardar en recuperarme? La respuesta honesta es que depende de tres cosas que no son negociables: cuánto llevas con el problema, qué tendón está afectado y qué has hecho — o dejado de hacer — hasta ahora.

Lo que sí puedo decirte con más seguridad es que la mayoría de tendinitis agudas, las que llevan menos de seis semanas, responden bien en cuatro a ocho sesiones cuando el tratamiento va dirigido al origen del problema y no solo al dolor. El asunto cambia cuando se cronifica. Una tendinopatía de seis meses ya no es solo inflamación: el tendón ha reorganizado su estructura interna, y eso exige un enfoque distinto y más tiempo.

Por qué no todas las tendinitis son iguales

El término «tendinitis» engloba cosas bastante distintas. En sentido estricto, la inflamación del tendón es tendinitis. Cuando el problema es degenerativo — hay cambios en el tejido sin inflamación activa — hablamos de tendinopatía. La distinción importa porque el tratamiento es diferente.

La tendinitis del manguito rotador, la tendinopatía rotuliana del deportista joven, la aquílea del corredor ocasional o la epicondilitis de quien trabaja ocho horas con el ratón tienen en común el tendón como estructura afectada. Pero los mecanismos de carga, la vascularización local y la respuesta al tratamiento no son comparables.

En nuestra clínica de fisioterapia deportiva en Madrid valoramos cada caso con ecografía musculoesquelética antes de decidir qué aplicar. Ver el tendón en tiempo real cambia el diagnóstico en un porcentaje relevante de casos que llegan con etiqueta de «tendinitis» — a veces es una rotura parcial, a veces una bursitis asociada, a veces otra cosa distinta.

El error más común: parar cuando deja de doler

El dolor en una tendinitis no es indicador fiable de curación. Un tendón puede dejar de doler en reposo con tres sesiones. Eso no significa que esté recuperado: significa que la carga mecánica ha bajado lo suficiente para no activar el umbral de dolor. En cuanto esa carga vuelve — el primer entreno, la primera escalera rápida — el dolor regresa.

El tendón necesita carga progresiva para reorganizar el colágeno y recobrar la capacidad de transmitir fuerza. Sin ese trabajo, la recaída es cuestión de tiempo. Por eso no damos el alta cuando deja de doler en consulta, sino cuando el tendón aguanta la carga que va a encontrar fuera de la clínica.

Orientación por tipo de tendinitis

Como referencia — no como protocolo cerrado, porque cada caso es distinto:

Tendinitis aquílea aguda (menos de 4 semanas): entre 5 y 8 sesiones. La combinación de ejercicio excéntrico, punción seca y diatermia acorta los plazos de forma consistente.

Tendinopatía aquílea crónica (más de 3 meses): entre 10 y 15 sesiones, con trabajo de carga progresiva desde la segunda o tercera semana.

Tendinitis rotuliana: 8 a 12 sesiones en casos moderados. Las ondas de choque tienen evidencia sólida aquí cuando el problema lleva más de tres meses.

Epicondilitis lateral: entre 6 y 10 sesiones. La punción seca ecoguiada da resultados rápidos en esta localización concreta.

Manguito rotador: variable según el tendón afectado y si hay rotura parcial. Entre 8 y 14 sesiones como referencia.

Qué hacemos en la primera sesión

Antes de tocar nada, valoramos. La ecografía nos permite ver el estado real del tendón: engrosamiento, neovascularización, calcificaciones, rotura parcial. Eso, junto con la exploración clínica, define el plan. No aplicamos la misma técnica a todo el mundo con «tendinitis de hombro».

La primera sesión también incluye explicar qué está pasando en el tejido y qué tiene que hacer el paciente fuera de la clínica. Esa parte del tratamiento — la que ocurre entre sesiones — pesa tanto como lo que hacemos en consulta.

Si llevas tiempo con un dolor en el tendón que no termina de irse, estamos en Calle O’Donnell 30, barrio del Retiro, metro O’Donnell (L9). Teléfono: 914 026 390.

Sobre el autor: Juan Crespo Carretero

Fisioterapeuta Responsable: Juan Crespo Carretero
Fisioterapeuta colegiado y titulado con más de 26 años de experiencia clínica. Especializado en el abordaje integral del paciente desde una perspectiva avanzada y basada en la evidencia científica.
Colegiado nº: 2079 (Ilustre Colegio de Fisioterapeutas de Madrid).
Especialidades destacadas:
  • Osteopatía estructural y funcional.
  • Fisioterapia deportiva y ATM.
  • Ecografía y Neuromodulación.

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Sobre nosotros

Nuestra clínica de Fisioterapia Madrid, barrio del Retiro, está diseñada y dirigida exclusivamente por fisioterapeutas titulados, universitarios y colegiados, con amplia experiencia y en constante formación en todas las técnicas y tratamientos, por lo que garantizamos unos resultados excelentes en todas nuestros tratamientos.

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