El embarazo produce cambios físicos muy significativos en muy poco tiempo. La relaxina — la hormona que ablanda los ligamentos para preparar el cuerpo para el parto — actúa en toda la pelvis y puede generar inestabilidad en articulaciones que antes eran estables. El centro de gravedad cambia a medida que el útero crece, lo que modifica los patrones de carga en la columna lumbar y las caderas. Y el cuerpo tiene que sostener un peso creciente durante meses, a menudo con menos movimiento del habitual porque muchas actividades cotidianas se vuelven incómodas.

El resultado es que el dolor de espalda baja, la ciática, la pubialgia, la hinchazón en las piernas o la sensación de presión pélvica son muy comunes en el embarazo. No son inevitables, y en la mayoría de los casos responden bien a la fisioterapia.

Qué se puede tratar

El dolor lumbar y la ciática durante el embarazo suelen tener relación con la sobrecarga de la zona lumbosacra y la compresión del nervio ciático por los cambios posturales. La terapia manual adaptada al estado de la gestante — sin posiciones ni técnicas contraindicadas — y los ejercicios específicos para aliviar esa tensión funcionan bien en la mayoría de los casos.

La pubialgia — el dolor en la sínfisis del pubis — es menos frecuente pero muy limitante cuando aparece. Está relacionada con la inestabilidad de la articulación sacroilíaca y la sínfisis, y responde al trabajo de estabilización de la pelvis y a las pautas para evitar los movimientos que la provocan.

El suelo pélvico merece atención específica durante el embarazo. Soporta el peso del útero durante nueve meses y tiene que ser lo suficientemente flexible para el parto y lo suficientemente fuerte para la recuperación posterior. La valoración del suelo pélvico durante el embarazo — qué tono tiene, cómo se coordina, si hay hipertonía o hipotonía — permite prepararlo de forma mucho más específica que los ejercicios genéricos de Kegel.

La preparación al parto desde la fisioterapia incluye trabajo de respiración, posiciones de trabajo de parto que facilitan la apertura pélvica, y entrenamiento de los pujos para que sean eficientes y protejan el suelo pélvico en la medida de lo posible.

Cuándo empezar

En cuanto aparezcan molestias, o desde el segundo trimestre de forma preventiva si la gestación lo permite. No hay que esperar a que el dolor sea intenso. Cuanto antes se trabaje la postura, el control del suelo pélvico y la estabilización de la pelvis, mejor responde el cuerpo.

Trabajamos con gestantes en todas las semanas del embarazo, adaptando cada sesión a lo que cada mujer necesita en ese momento. Estamos en Calle O’Donnell 30, Retiro, a dos minutos del metro O’Donnell (L9).

Sobre el autor: Juan Crespo Carretero

Fisioterapeuta Responsable: Juan Crespo Carretero
Fisioterapeuta colegiado y titulado con más de 26 años de experiencia clínica. Especializado en el abordaje integral del paciente desde una perspectiva avanzada y basada en la evidencia científica.
Colegiado nº: 2079 (Ilustre Colegio de Fisioterapeutas de Madrid).
Especialidades destacadas:
  • Osteopatía estructural y funcional.
  • Fisioterapia deportiva y ATM.
  • Ecografía y Neuromodulación.

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Sobre nosotros

Nuestra clínica de Fisioterapia Madrid, barrio del Retiro, está diseñada y dirigida exclusivamente por fisioterapeutas titulados, universitarios y colegiados, con amplia experiencia y en constante formación en todas las técnicas y tratamientos, por lo que garantizamos unos resultados excelentes en todas nuestros tratamientos.

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